Quizás no soy del todo real,
quizás solamente el sueño de mi voz;
el transporte de la habitación
hacia el majestuoso escenario.
La resistencia natural,
el canto que afila la hoz.
El pretendiente de una pesadilla
al que ya no asusta en su intento
por paralizar sus piernas y rodillas;
el amo y señor de toda parálisis de sueño:
bella princesa incomprendida
que contiene siempre el mensaje más directo.
Directo.
—Messieral
MercyVille Crest 27 de enero de 2,026






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