Elizabeth (II)

Elizabeth no me puede leer,
no llegó a veintisiete, se quedó en veintitrés
y yo sigo escribiendo, yo le sigo queriendo,
es un ángel que a veces me cuida de mí.

Me enseñó que a veces no hay mañana,
que es ahora cuando debemos vivir,
su sonrisa nos falta como al planeta la paz,
si a caso en su abrazo fuera posible aceptar
que la vida es mejor si se vive, que llorar no va a solucionar
el dolor que inventamos nosotros para lastimar.

Elizabeth se escapó un octubre,
en un lugar mejor ha de pensar
en nosotros como piensan los buenos,
con amor, sin rencor y perdón,
yo quisiera observarla otra vez
y decirle lo hermosa que es,
que el mundo perdió tantos gramos de luz
esa vez que cesó su respiro a trasluz.

Con amor y una enorme sonrisa,
es hermoso poder recordar
tus ojitos de guapa, de niña,
que nunca querré olvidar.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30/08/2016

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El Festín de los Lobos

Los lobos a punto del festín,
el alce eres tú, te puedes morir,
dime si es resistente tu piel
o si tus fuerzas se van a rendir.

Te dirán que no eres suficiente,
que lo que haces no le gusta a nadie,
que es imposible vivir de los sueños,
te querrán imponer nuevos dueños.

Y la sangre al salir de tu cuerpo,
dime si será capaz de quemar los enemigos,
demostrar de qué está hecho tu centro,
que hay verdad y tanta fuerza ardiendo
en en el recorrido de magia en tu cuerpo.

Y los verás aullar, te van a atacar,
querrán morderte la vida, no sé si aguantarás,
cuando quieran herirte de muerte
tanta rabia los va a inundar.

A punto del festín tantos lobos,
dime si el alce debe demostrar
que todo arte nacido de dentro
es más real que cualquier colmillo afilado,
es más real que toda la ironía
que en la voz de los que no se atreven
te acorrala de noche y otra vez de día.

¿Resistirás?

© MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30/08/2016

Hombre de Hielo

Tengo una historia hermosa
por cada una de las veces
que te hice el amor,
ya te conté de crepúsculos,
de las espinas más bellas,
nostalgias de aguardiente
y deseos de princesas.

Pero esa última vez,
me ha dejado despierto
esperando a que vuelvas,
no ocurre y se quiebra mi fe,
el frío se hace parte de mis piernas,
avanza seguro de hundir en mi centro
sus agujas punzantes de gélido invierno.

Y avanza por toda mi piel,
te extraño y sabe a morirse
saber que no vas a volver.

Hombre de hielo que se pierde
en la lejanía del tiempo, de tu octubre,
con los cordones del corazón desatados,
esperándote, llorándote en copos de nieve
que van hacia el suelo evitando el ayer.

Hombre de hielo con tanto dolor
en la superficie herida de cada hueso,
contorno de sangre ya seca,
purpúreas condenas que saben a estar
a las afueras de tu ciudad sin poderte tocar…

Y avanza por toda mi piel,
te extraño y sabe a morirse
saber que no vas a volver…

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Ciudad de Guatemala 30/08/2016

Con una Luna y un Amor

Cuando el frío llega a mi ciudad
ha de ser tu piel  la que tiembla,
cuando se me esconden los recuerdos,
una lágrima tuya la que escapa.

Aquel baile de secundaria, tu primer cerveza,
el primer amor y toda condición humana,
los latidos erizados al escuchar las preguntas
que mis manos recitaron a tus pechos de madrugada,
la madrugada como un silencio roto a las brasas,
en aquella fuga de hilarantes besos que tejió la casa.

Pero aún llueve y es agosto, aún pregunto por ti,
si los gatos alguna vez desaparecen, si un avión se duerme,
será la misma plaza y la misma marquesina sin tu reflejo
donde aún te pienso, donde aún te sufro, donde aún te espero.

Tu encuentro es la causa que procuro hacer necesaria,
aunque a veces pueda la resistencia mayor de la pena,
aunque a veces circule mi ciudad tu abrazo de llama,
porque te llama impaciente la piel que llenaste de ofrendas,
las manos a las que robaste las cuerdas para hacerte una pulsera
y el poeta que te hace poema, con una luna y un amor, como a ti te gusta.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30/08/2016

 

La Suerte de Nuestras Manos

Frente a ti
en un recorrido más,
la evasiva del milagro desapareció,
la suerte de nuestros labios, en el beso,
esta noche van dibujando algo mejor.

Entre tus dedos siempre hubo amor,
la era de la moderna mentira nos cegó
pero abrir los ojos y verte junto a mí
resuelve todo misterio, el de las auroras boreales,
el de las dimensiones sacro occipitales,
el de mis nudillos sembrando paz en los muros
y el de la sombra extorsionista en el cuarto oscuro.

Aprisióname entre tu cuerpo,
aún no me dejes rendirme,
que hay muchas canciones que cantarte
y mañanas para tu siempre amable
dulzura, ingenua, capaz de enamorar.

Entre mis venas siempre hubo explosión,
la era cavernícola del amor nos ladró
pero abrir los labios y saborearte a mi lado
resuelve toda guerra mal escrita,
el eterno problema de los verboides encinta,
la caricia áspera de mis palabras frustradas
en el rosa irremediable de tus dramas…

Aprisióname en tus piernas,
en la suerte de nuestras manos,
deja ya de hablar de amor,
préstame tus sueños
y llévame más lejos…

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Ciudad de Guatemala 29/08/2016

La Ciencia Primera

Tan dulces, tan pequeños,
tu primera rosa, mi primer amor,
cumpleaños a la orilla del lago,
el sabor de un beso inicial,
todo esto a algún lugar fue a parar.

Cometas por las noches,
escapar de casa, la ciencia primera,
el amor en tiempos de la primavera
y la locura desprendida de su centro,
sin gravedad, sin antifaz aún te recuerdo,
crecer fue el precio que no debimos pagar,
soñarte aún por las noches para impacientar.

Fue en aquella fiesta, al calor de las estrellas,
cuando dijiste que me amabas con desesperación,
no supe que decir y en lugar de decir, te enseñé una canción,
la canción que nunca olvidaras, la que decía todas esas cosas
bonitas de que al verte perdida pensaras solamente en mi voz.

Volví unos años después al lago,
al kiosko y al camino triangular,
te pensé con tantas ganas
que las ganas me hicieron temblar,
el amor no se hace igual si no estás,
a dónde habrás ido al terminar
aquellos cursos de verano,
no lo sabes pero a todas contigo las comparo
y no hay forma de encontrar a quien amar.

En la arena de la playa
me he quedado con la risa
pensando que ojalá
una ola gigantesca
arrastre tu recuerdo
y lo borre de mí…

Pero sin prisa, porque no hay prisa,
quizás antes de que ocurra
alguna te traiga de vuelta a mi orilla…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 26/08/2016

Tú No Sabes de Amor

Tú no sabes de amor
y auguras que algo mejor
está esperando en la esquina,
sólo quería decirte que no te confíes
a veces en el tallo de la rosa se venga una espina.

E irás sin saber a dónde vas,
con las ansias de volverme a ver,
pensando que te espero sólo a ti,
sin saber que tendrás que repetir tu nombre
para que pueda recordar de dónde vienes,
si es que alguna vez te vi.

Amoríos que de amor tuvieron trampa,
sueños inundados de caricias malas
y un desayuno desabrido como el astro
en el que juré una vez amor eterno
a todo aquello que de ti me hizo sufrir.

Pero amanece en el silencio más duro
un beso renovado para el bueno de la historia,
siempre otros brazos pueden consolar
la parte del amante que se quedó con miedo a amar.

Pero tú, tú no sabes de amor,
retrocede y no te caigas,
tendrás lo que mereces, si mereces,
hasta entonces no me digas más,
no perjures a tu futura buena suerte…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25/08/2016

Diciendo Por Sentir #28: Tú Escribes, Yo escribo

Te admiro y te respeto, porque tú escribes por hobby o por necesidad, por el gusto de decir bonito lo que ves. En tanto que a mí, si no lo hiciera, tendrían que cortarme las arterias, el alma y la voz para poder entender, en parte, en la sangre, la lágrima, el grito y el fuego por qué necesito hacerlo.

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Ciudad de Guatemala 24/08/2016

Los Besos de una Noche Para Siempre

Después de hacerte el amor
te escribiré dos canciones,
una hablará del perdón,
rencor sin las soluciones,
y otra dirá que te amo,
como en verdad no te amé,
se escribirán otras constelaciones
en tu taza de café…

Y a lo lejos me perderás de vista
pero la radio te traerá mi voz,
no llorarás, pues lo sabrás,
que hay horizontes que no se deben pisar;
A toda prisa y con la misma emoción
escucharás ladrar a los perros,
gruñir al temblor, poesía sin el dolor.

Sabremos distinguir lo que es real
de lo que inventamos con crueldad,
lloviznará con el ímpetu debido,
nos besaremos a la distancia sin ese abrigo
que producían en los faroles nuestras aceras
y aunque vuelvas a verme, tú, no te calles,
enciende el silencio con voces ausentes,
deja de decir mi nombre para poder volver a verte.

Guarda los besos de una noche para siempre,
no hay amor más eterno que el que contigo aprendí,
todo lo que empieza en octubre se estrella en diciembre,
así que no olvides la historia y diles que no todo pasado es silente.

Y si me ves caer desde el balcón,
no tengas miedo y no me salves,
es mi alma que juguetona
intenta aprender dónde empezó la ilusión…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24/08/2016

Huir del Invierno

Al final, huiremos del invierno
en forma de aves surcando aquel cielo,
amotinados los sueños verán
que esto no ha hecho más que sólo comenzar
y en el principio del fin nos verán avanzar.

Después de todo, esta magia inmaterial
fue la causa y el efecto de tan bello despertar,
es la lágrima de fuego de toda salvación,
aunque te olvides del momento doloroso
no te puedes negar la caricia horizontal
que promete el ébano en el más puro final.

Porque el final será el principio,
el principio castaño para el plumaje
irredento de todo incorpóreo presagio,
calando mi alma beberán los gorriones
del néctar pastoso de la verdad hermosa,
como beberán de la tierra las rosas,
como beberán de los cielos nuestras dulces auroras.

En el final huir del invierno,
fin del vuelo solitario,
bandadas de aves surcando
del horizonte cada secreto
y allí, eclipsarán las plumas,
del atardecer a su herida mortal.

Porque el final será el principio,
el principio de la ciencia improbable
que esculpirá en una cáscara de naranja
el mapa del tesoro de aquel cirio frondoso.

Ya no tendremos miedo, el canto será voz,
se hundirán las guerras en la piel del que las comenzó
y allí, nos verán avanzar, su señuelo no nos romperá
porque este fin es el principio que empieza a caminar…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24/08/2016

Sueñas

Sueñas y yo quisiera apagarle la luz
a todo el ruido de esta gran ciudad,
tu beso es suspiro de estrellas
prometido al juego de la eternidad.

Quisiera dejar a media luz
todo el alboroto de este país,
para que nunca perturbe tus ojos,
para que nunca te robe la paz.

Y seguir acariciando tu cabello
haciendo melodía ese momento,
llenándome las lágrimas de siempres
que en tu voz siempre suenan a ojalás.

Y seguir esperando a que despierte tu sonrisa,
al instante en el que tus ojos me traigan el día,
porque si no estás hay vacío aquí en el centro que llenas,
a diario, con la fuerza indeleble de tu alegría.

Ojalá que mañana mientras duerma
no te olvides de mí…

Quiero que vengan los ángeles
a aprender a cerca de ser adorables
viéndote dormir sin preocupaciones
y conmover mi alma al punto de la felicidad
cuando todo despierte y recuerdes
que los sueños susurraron un secreto
indescifrable para todos los demás.

Y te diré que te amo más que antes,
que si hay un nombre cobijándome la vida,
ese el tuyo, así hermoso e impecable como es.

Ojalá que en la noche
no te olvides del hombre que ahora te ve,
ojala que en el  día siguiente
sepa darte cada gota de amor que mereces esta vez.

Ojalá que mañana mientras duerma
no te olvides de mí…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23/08/2016

Hojas de Papel

En otro lugar del mundo
tú sabrás encontrar
en mis letras toda la verdad,
un personaje que se parezca mucho a ti,
quizás alguno que se parezca más a mí
y un amor que tenga similitud al nuestro,
que se asemeje a todo este sentimiento.

Leerás lo que ahora te escribo
desde la misma habitación
en la que tanto nos besó el amor
y al estudiar despacito en tu insomnio
el contorno de las letras que forman tu nombre
sabrás entender que, en realidad, nunca te olvidé.

Pero afuera el cielo será azul igual,
el sol seguirá incendiando las frentes
de campesinos que pondrán el trigo en tu mesa
y en la mía todas esas raíces sin caducidad,
que otra vez me harán recordar
cada beso pequeño en los labios de quien amo más.

Esto no es una confesión de amor
si eso tú lo sabías de antes,
pero es un natural recordatorio
para que sepas que no me olvidé
de aquella canción que en tu auto
me avisó que llorar no era una opción
para un escritor, para un necio escritor…

Así que no te acostumbres, tanto, a besar
todas esas hojas de papel, pronto me verás…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 21/08/2016