Veo las galaxias infinitas por las ventanas del automóvil,
viajando a toda velocidad, empieza pronto otro marzo en abril
que ya enero ha preparado con cautela el escenario para sobrevivir.
Aún no vienes y mi taquicardia es plural,
como la marea que arrecia sin dudar,
cuando tú estás aquí y me haces sentir
que el universo no tiene principio ni fin,
que la vida me abraza con su voz al dormir.
Y te espero con impaciencia de amante
escondido en el paraíso que inventé para ti;
te necesito con paciencia de quien recibe
en casa el milagro de volver a existir.
Así que cuando vengas llenaré
mis labios con tus besos y porqués,
te haré tan feliz como pueda hacerte
y te invitaré a quedarte por el tiempo que nos reste.
Vino y besos sin precipitar,
amor y sexo para respirar,
noches ciegas de hermosa dualidad,
si es que juntos nos olvidamos de la eternidad
que no advierte su clandestina soledad…
©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 20 de enero de 2,017

Deja un comentario