Tan lento y tan solo caminando
por las calles de un país desconocido,
con el frío adherido a mi piel,
todo se parece a casa pero al revés.
Porque aquí no está el abrazo necesario,
ni las Ladys de la Calle Subsistir,
aquí no se habla con el mismo humor mi abecedario
y las avenidas jamás se van a desvestir.
Es como estar sin querer besar,
como estar sin querer regresar…
Porque aquí no está mi cielo amedrentado,
ni los grises, ni los seres de la tarde al presumir;
no hay amigos y si los hay son capaces del grito armado;
no hay conquistas, ni aventuras, ni ganas de resurgir,
es todo tan frío y endemoniado, tan furtivo, tan anestesiado
y yo sólo soy testigo transparente de sus ganas de morir…
Porque aquí nadie parece tener ganas de reír,
ni se abrazan para acompañarse en las horas de sufrir;
es como estar sin querer ser vida,
como estar sin atreverse a la huida
y yo sólo me limito a no consentir la herida…
Tan lento y tan solo caminando
por las calles de un país descontrolado,
tan lento y tan solo el verso de hermano
taciturno y muerto en vida cual espanto.
Y yo sólo me limito a lamentarlo.
©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 5 de marzo de 2,017






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