Cambiar de piel
cuando nada es bastante,
cambiar los rumbos y los viajes
cuando escasea la sed…

E irrumpir en el rumbo de la soberbia
para rescatar la parte herida de mi alma
que se quedó hasta muy tarde en la verbena
para ver tus dos manos ya sinceras.

Por si no lo sabías aún te deseo el bien,
aunque lejos del amor que construimos,
dudo que ese bien se pueda parecer
a la felicidad que a los amantes quita el frío.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de septiembre de 2,017

Una respuesta a «Verbena»

  1. […] ser los perfectos caminos con destino a la inmortalidad; y al escucharla escuchar conocerás la verbena que el horizonte ensaya cuando se ha olvidado, de una vez por todas, de todo lo […]

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