Duelo de meteoros
sangre de una voz,
fuerza implacable
el contacto peor,
duendes desnudos
y el dulce del amor
parasitando
tu fuerza y honor.
Noches en vela
esperando un dolor,
que nunca cesa,
siniestro entre dos;
noches en vela
esperando el fulgor
y que nunca llueva
un paisaje peor.
Duelo de escarcha
con rabia y sin voz,
cuerpos prestados
un año mejor;
país de hojarasca
con nada y atroz,
esa mala casa
que llamas nación.
Duelo de meteoros
sangre de un adiós,
tenues pectorales
que ya mancilló;
la Gran Ramera
implorando perdón,
las armas nucleares
de su cuerpo creó.
Y hoy a merced
de la suplantación,
se ha ido de sus manos
el sueño que vivió;
que se destruya
irrecordable el motor
que nos hizo ser fuertes
hasta el día de hoy…
Duelo de meteoros
carne de cañón,
vidas prestadas
al mejor impostor…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de octubre de 2,017

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