Mal humor y genialidad,
escasa paciencia mortal;
escribir por amor a la palabra,
desechar tantas tertulias vanas.
Y no responder si la pregunta no está clara,
volver a sonreír sólo si ese recuerdo tiene tu cara;
noches ebrias de perdón a la vida encinta
que prepara para el camino un menú de estrellas exquisitas.
Porque el camino está lleno de pasos distintos,
como el sendero angosto de tus arrecifes coralinos;
y puede que aún sea octubre pero te veo tan diciembre
con esos ojos hermosos que ante todo se sorprenden.
Mal humor e impuntualidad,
dormir menos es más;
soñar con tu lengua de antojo sutil
me conserva con vida al sentir
que estoy hecho de tus últimos besos,
que estoy hecho de tus gestos y de ti…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 5 de octubre de 2,017

Deja un comentario