Nunca olvidaré
tus maneras de estar
cuando de pequeño
me portaba mal.
Defendiendo mis razones
aunque no tuvieran sana explicación.
Y nunca olvidaré
que te hice mal,
que al final reconocer
que se debe mejorar
no es solución a nada,
pero quererte es algo más.
Por eso ahora cuido de ti
como no me cuido ni a mí;
me arrepiento de no responder,
de no querer saber, de no comprender;
pero me hace feliz saber
que algo bueno puedo hacer
ahora que todavía me puedes ver…
Nadie en el mundo
siente tu dolor,
pero ayudarte a caminar
es algo que siempre voy a atesorar.
Nunca olvidaré,
nunca me olvidaré de ti
y siempre escucharé,
con atención, todo aquello que tú me quieras decir…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 15 de diciembre de 2,017






Deja un comentario