Vas tan despistada
que no te has dado cuenta
que gusto de ti como del alba
y que en el momento de tu ausencia
pierden sentido mis poemas.
Vas tan apurada
que no te has dado cuenta
que gusto de ti como de la palabra
y que al igual que tú nació desnuda
en el rellano de mi alma inexplorada.
Pero voy tan enamorado
que dejé de notar la Clave de Sol
entreverada en un color
que no tiene otro dolor
y que poco sabe del amor.
Y nos quedamos inmóviles,
tan físicos en el maridaje
del vino de nuestros aterrizajes;
yo en tus lunares
y tú en mis instantes,
de versos inadecuados e impacientes
que anuncian que, a veces, es demasiado tarde.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 16 de febrero de 2,018

Deja un comentario