Pero no hizo caso a la advertencia y aprendió a amarme sin que yo prometiese nada a cambio. Y aunque nada de sí me ciñó, aunque nada de sí perpetuó; escribí una canción para ella y mi poesía hoy le calma el dolor…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 27 de febrero de 2,018

Deja un comentario