No es debido hacerme daño
por seguir tus pasos tenues,
es verdad que el mar es basto
pero mucho más lo son sus mil corrientes
y en este preciso viaje, hay dos embarcaciones,
una es para que yo avance con dirección a ninguna parte
y la otra para que, lo antes posible, tú te alejes.
No es debido hacerme daño
por seguir tu tiempo inconsecuente,
es verdad que el mar es basto
pero mucho más lo son sus mil corrientes;
y en este preciso viaje, hay dos embarcaciones,
una es para que yo avance con dirección a mis constantes
y la otra para que, más pronto que tarde, tú navegues…
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Ciudad de Guatemala 11 de agosto de 2,018

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