Tantas preguntas
de un sólo color,
noche desierta
que nos alcanzó;
miedos extremos
de una desazón
que no implora
piedad en los huesos.
Sigilo hermoso
de un mal temporal,
ángel suntuoso
y poca realidad,
demeritandos los rostros…
Vi una lágrima perder la vida
en la mejilla de tu compasión,
no era perfecta pero tenía
un poco de luz en su condición.
Ahora que el mundo nos dice: Nunca más,
no tengas miedo, yo me alejo sin llorar…
Y cada alma que quiera venir
a conocer nuestra magia verá,
que no es algo personal, tuvo que ser así
y así continuará siendo hasta el final…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 12 de agosto de 2,018

Deja un comentario