A duras penas se va aprendiendo
el significado de vivir,
a duras penas se va queriendo
no estar tan solo y poderlo compartir.
Y a mis veintiocho años
cuando ya fui todo, fui un rey,
a mis veintiocho años
cuando ya lo perdí todo, hasta mi ley;
comprendo que la vida comenzó
el primer día que la luna te arropó entre su jersey.
Porque el día que llegaste ha sido, entre todos,
el más delicioso que podría suceder,
porque el día que llegaste ha sido, entre pocos,
el más satisfactorio que encontré.
Y a mis veintiocho años
cuando ya fui todo, fui un rey,
a mis veintiocho años
cuando ya lo perdí todo hasta mi ley…
He aprendido a duras penas
el significado de vivir,
he aprendido de la mejor manera
que lo más importante que me queda es verte sonreír…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 17 de agosto de 2,018

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