Ella, es el puerto en que aparqué mi vida,
el umbral de la puerta que siempre quise cruzar;
una idea preciosa de lo que trata la vida
y quien sin duda me ha dado la más grande felicidad.
Ella, es el amor de mi vida aunque nadie lo entienda,
aunque no esté más a su lado, ni nos llenemos de caricias;
ella, es el amor de mi vida aunque ya no me espera,
aunque no esté más a mi lado, y obviemos nuestras pesadillas.
Sigue siendo esa clave de Sol, ese pentagrama,
la despedida de las cuatro y media, la añoranza…
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Ciudad de Guatemala 19 de agosto de 2,018
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