Quiero verte desnuda
como veo el huracán
de frente a mis angustias
y dejarme llevar;
sin sentir en mí la culpa
de lo que acabó
en medio de arteras dudas
por lo que alguna vez me cautivó.
Y vestirte de almendras
como una vez vestí a un poema;
y vestirte de estrellas
como una vez vestí un teorema…
Y siento el sudor helado en la espalda
si acercas tu voz a mi honestidad;
ya vulnerable no sé si la sangre es de una guirnalda
o quizás el fruto emocional de mi voluntad…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 19 de agosto de 2,018

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