Pondrás el alivio en mis manos,
de la misma manera en la que pones
la felicidad de moda cuando atraviesas mi puerta
y dejas las calles vacías de tu belleza.
Abrirás el cerrojo que en mi pecho
ha impedido a todas las demás acceder,
serás el nuevo sentido de una vida
que, al final de cuentas, jamás ha estado lista para retroceder.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de agosto de 2,018

Deja un comentario