Cerca de su amor
no hay pasado que dure,
me pierdo en su candor
y el dolor se diluye…
No esperaba por ella,
yo estaba distraído
contemplando ciruelas
en un sueño perdido;
sin saberlo llegaba
con su luz de domingo.
Cerca de su amor
no hay pasado que duela,
me pierdo en su candor
y en su alma pequeña.
No esperaba por ella,
yo estaba distraido
contemplando cometas
en un valle escondido;
sin saberlo me amaba
y me daba cobijo.
Cerca de su amor
no hay pasado que pueda
retrasar nuestro vuelo
con destino a la temporada eterna…
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Ciudad de Guatemala 8 de septiembre de 2,018

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