Mi máquina del tiempo dormía en el rincón de los objetos olvidados… Pero como en la canción de Silvio a veces pasa un ángel y te reencuentra contigo mismo. Esta madrugada la dedica el poeta a cierto ángel mágico con toda la gratitud que cabe en un abrazo que más que imaginario es de verdad…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de septiembre de 2,018

Deja un comentario