Limpia la sangre,
sucia la sonoridad;
limpias las calles
sucias maneras
de volver a empezar…
Limpia la sangre,
sucia la necesidad;
bares ardientes
canciones al mar,
dulce constancia al interpretar.
Yo estaba en el escenario
enfrente de tantas personas
y nadie tenía idea de mi hartazgo
pero quien me escuchaba se emocionaba.
Yo estaba en el escenario
de frente a tantas personas
y nadie tenía idea de mis pasos
que buscaban en sus almas un hogar.
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Ciudad de Guatemala 11 de septiembre de 2,018

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