La suerte adecuada fuiste tú cada mañana, el frío solamente una circunstancia. La suerte adecuada fuiste tú y me mirabas, yo era el afortunado duende de tus tardes mágicas…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 20 de Septiembre de 2,018

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas