No me pierdas de vista
nunca estaré tan cerca
y tan lejos jamás me sabrás.
Seguiré siempre en la lucha
a que me guían estas armas
que la vida me guardó en el alma.
No me pierdas de vista
jamás estaré en tus venas
y en tu sangre jamás me tendrás.
Seguiré siempre en la batalla
si es que a ella me mueven las armas
que la vida me entregó con las palabras.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 1 de octubre de 2,018

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