Sólo tú que comprendes
lo fuerte que pega este dolor,
lo triste de no poderlo detener
y lo poco que me importa su color.
Sabrás donde queda mi búnker,
sabrás donde guardo mi voz;
sabrás donde queda mi norte,
sabrás donde sangra mi honor.
Sólo tú que comprendes
lo fuerte que hiere este dolor,
lo triste de no poderlo detener
y lo poco que siento en mi interior.
Sabrás donde queda mi búnker,
seremos siempre él, tú y yo;
sabrás donde queda mi suerte
perdida en un nuevo incendio de ron.
Sólo tú que me entiendes
cuando soy menos de lo que soy
y aún así te acercas a mis eriales
para acariciarlos con tu opaco sol…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 15 de octubre de 2,018


Deja un comentario