Renunciar no me asusta,
ni volver la vista atrás;
no me asustan las balas,
no me daña la eternidad.
No encajar no me espanta,
ni recordar que amé más;
no me asustan las mañanas,
no me daña la oscuridad.
Comenzar no me asusta,
ni dejar de ver hacia atrás;
no me asustan las palabras,
no me daña volverlo a intentar…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 27 de octubre de 2,018


Deja un comentario