Soñabas tanto con París que una bomba incendiaria no hizo cesar tus ganas, soñabas tanto con su romántica fama, que un atentado y una matanza no te hicieron dudar de tus buenas esperanzas. Y allí seguirá París esperándote de nuevo, con su claroscura cara.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 28 de octubre de 2,018


Deja un comentario