La diferencia entre nosotros
es que aunque tenemos la misma edad
y aunque ambos hemos vivido tanto,
yo siempre viví lo importante, tú lo efímero;
yo siempre viví para contarlo, tú para ocultarlo;
yo no espero nada del mundo, tú esperas de mí demasiado,
tú estás dispuesta a perderlo todo y yo siempre a renovarlo.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 16 de noviembre de 2,018







Deja un comentario