Cuando los invitados fueron desapareciendo, uno a uno, has vuelto a buscarme para conversar; y de pronto aquella fiesta amanece en nuestras venas, como a veces se incorpora la clemencia en tu radar. De pronto aquella fiesta se dibuja en la colmena que, desde un diciembre en dos mil siete, nos deletrea cada noche al despertar.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 18 de noviembre de 2,018


Deja un comentario