Queda ya muy poco,
apenas mis ojos celosos,
mis versos sin rostro
y mi cuerpo culposo;
mi ingrávido amor misterioso…
Queda ya tan poco,
apenas mis labios sonoros,
mi hechizo nervioso
y mi sexo copioso;
mi urbe a tus ojos.
Y a pesar de ello y de todo,
sigue siendo de ti, de nosotros.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019
Deja un comentario