Podría besar tu cuerpo
durante el resto de mis días
sin detener por un segundo
todo el deseo a que me invitas.
Podría contemplar tus manos
posadas sobre mis días
y en cada nuevo beso
ser testigo del amor en tu regreso.
No volvería a ser lienzo,
deshabitado de escritura,
tu espíritu que desnudo
y vulnerable frente a mi letra
sin temor alguno
se entrega…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019

Deja un comentario