Era elemental
aprender que a tu lado
ninguna avenida se precisa;
que a los besos sobre la cama
todo vale y todo es daño
si no ha nacido previamente con esperanza.

Y que las llamas apacibles
que arden en tus ojos
son tan tuyas como mías
pero tan sólo en la medida de lo posible;
porque al final de cuentas
estamos siempre solos
disfrutando de esta hermosa compañía.

Era elemental
aprender que a tu lado
ninguna calle se erotiza,
si tus pasos no la cruzan
sin mirar a lados ambos
del universo en que ahora caminan…


Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas