Te cantaba fragilidad y tú me sonreías; te miraba siempre al pasar y me sonreías; no es posible que en la ciudad ahora te quedes dormida… No es posible que sin amar ahora te des por vencida…
Por Vencida
—
1–2 minutos
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral






Deja un comentario