No te esperaba en campo abierto y menos ahora que herido de muerte pierdo el aliento; no te esperaba ahora que se consumen mis últimos minutos de vida en un poema sin aliento… No te esperaba pero el cielo, en el que todos creen, sólo habita en ese último beso…
En Ese Último Beso
—
1–2 minutos
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral






Deja un comentario