Con la ciudad dormida ojalá ahora estuvieras recostada sobre mi pecho, completamente desnuda como la última vez. Y me aliviaras de tanto infortunio, de tanta tristeza, de tanto caer…
Con la Ciudad Dormida
—
1–2 minutos
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral






Deja un comentario