Trece minutos después de la hora menos cuarto quise aprender a quererte pero no fui capaz ni siquiera de ponerme a llorar; seguí avanzando, seguí sin dudarlo… Y cuando quise volver te perdí completamente de vista y me perdí.
Trece Minutos Después de la Hora Menos Cuarto
—
1–2 minutos
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral






Deja un comentario