Siempre quise conocer su melodía, la que hacía palpitar con tal cadencia el centro de su pecho; cada vez que la veía era silencio y notas bellamente organizadas sobre un invierno. Descubrir aquel sonido no fue acto tan sencillo, una balada triste y un bolero se erguían misteriosos sobre su roto corazón…
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Ciudad de Guatemala 22 de noviembre de 2,018

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