Me despediría hoy mismo y sin honor, de este castigo que no da tregua a una tristeza, sumamente afilada, que se inserta en mi paciencia…
Me despediría hoy mismo, de no ser por ese par de ojos negros que me observan y me salvan de esta pena.
—
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral
Me despediría hoy mismo y sin honor, de este castigo que no da tregua a una tristeza, sumamente afilada, que se inserta en mi paciencia…
Me despediría hoy mismo, de no ser por ese par de ojos negros que me observan y me salvan de esta pena.
Deja un comentario