Vamos por el mundo tan atemorizados de mostrar lo que realmente somos que comenzamos a crear máscaras sobre máscaras; hasta que nuestra verdad queda tan oculta que no logramos observarla.
Hasta ese día en el que resulta insoportable cargar con el peso de tantas máscaras y comenzamos a destruirlas, una a una, para finalmente reencontrarnos con nosotros mismos y ayudarnos a sanar.
Siempre es un buen momento para comenzar.
Anuncios


Deja un comentario