Bajo la luz de luna
de un dieciocho de diciembre
volvería a desposarme con tus labios;
siempre queda un viento del sur
capaz de guiarme a ese nido,
a ese claro de luna, a ese vals de honor…

Siempre queda un viento del sur
capaz de guiarme a ese ritmo,
a ese canto que acuna
mi más cristalino resquemor.

Anuncios

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas