El Color Verdadero de Nuestras Almas

Me preparaste el trago
más seductor de toda la historia
y yo te seguí sin pensarlo;
aquella madrugada y el frío eran uno mismo;
pero nuestro mirador nuestra más tibia esperanza.

Pues desde allí el humo delataba
el color verdadero de nuestras almas;
y me seguiste rumbo a la nada,
con la fuerza de la más secreta de tus miradas.

MESSIERAL



Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s