Entre tantos nombres propios y apellidos,
direcciones, cuerpos y solsticios;
entre tantas avenidas y laberintos,
besos antiguos y cuerpos distintos
lo único que recordar consigo
es el portal de tu hogar, donde tu beso que tanto necesito…

Donde tu beso que tanto no me olvido.

MESSIERAL



Anuncios

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas