Nunca antes vimos al horror tan de cerca,
nunca antes fuimos suficientemente fuertes;
nunca antes quisimos jugar con sus letras.
Pero quizás, en alguna ocasión, vimos su acera
y nos atrevimos a querernos de una manera más valiente,
de una manera de la que casi nadie tiene idea.
Nunca antes vimos al horror tan de cerca,
nunca antes fuimos suficientemente inteligentes;
nunca antes nos quisimos acercar a sus puertas…

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