Te haré ser tan feliz
como no lo serás en doscientas vidas,
tan pero tan feliz
como no podrías volver a repetir, aunque quieras;
y después me marcharé a otro país,
a otro siglo, a otra vida, a otra quimera.
A un lugar en el que me permita olvidar
todo aquello que tanto amo de ti…
A un lugar en el que me permita olvidar
todo aquello que tanto hablo de ti.

Deja un comentario