Te llevo conmigo en cada balada,
esas que antes de amarnos odiábamos tanto,
esas que ahora significan la verdad callada
de nuestros entristecidos labios.
Te llevo conmigo en cada mañana,
esas que antes de amarnos siempre desarreglamos,
esas que ahora crucifican la honestidad pausada
en nuestros ensombrecidos pasos.
Te llevo conmigo en cada balada,
esas que antes de amarnos odiábamos tanto…
—M.

Deja un comentario