«Siéntate en mis piernas otra vez, vestida de mi Doña Ana, octubre de dos mil siete, que la pasión se ha vuelto insostenible de tan irrepetible; y yo te recibiré con antifaz y un aire mitad zorro, mitad tu Don Juan DeMarco; porque aunque venidos a menos sé que nos sabríamos consolar, ahora que la vida se ha vuelto tan incomprensible de tan imprescindible y frugal».

— Messieral

Anuncios

REDES SOCIALES

Anuncios

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas