1/05/2024:
Desayuno en restaurante al aire libre, un poco de libertad… Desde aquí todo parece más tranquilo, un poco más. Sigo herido de voluntad y de camino pero ineludiblemente tendrá que pasar, ya pasará.
Hoy no has sido parte del momento y esta bien, te conviene dedicarte a descansar un rato más…
Mientras tanto, me pide auxilio una pequeña, necesita que le calce los zapatos, se parece a la hija que no tengo ni tendré; pero que en algunos sueños me ha sabido visitar. Mientras tanto, veo una silueta llena de belleza y juventud acercarse a mí, es su madre; agradecida se queda un rato a conversar… Y algo en ese momento me hace bien, anula el mal.
De vuelta a casa el cansancio me hace sentir vulnerable y una vez más toca escapar. Estará bien, no lo estará; ahora mismo necesito no saberlo, ni pensar.
— Messieral “El Diario del Monstruo fragm. 56”


Deja un comentario