La enfermedad podría ser el milagro
más inoportuno y también necesario
cuando nuestras almas se enfrentan
a rencores incontrolables;
quizás nos ha vencido la grandeza,
y era hora de apreciar las cosas más pequeñas.
—Messieral
MercyVille Crest, 7 de octubre de 2,024
¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!






Deja un comentario