No necesitas más tu ropa,
comienza la función;
comienza lo que no supongas,
obsceno amor, la más dulce condición.
No necesitas más tu ropa,
abre aún más tu corazón,
con la fuerza de mil historias
que penden de la ilusión.
Porque en todas ellas
siempre hubo una posesión
que guíe con esta fuerza
que posee mi excitación.
No necesitas más tu ropa,
termina la función;
comienza lo que propongas,
obsceno amor, la más dulce tentación.
—Messieral
MercyVille Crest, 3 de noviembre de 2,024
¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!






Deja un comentario