Erótica, inicial,
mar de dudas y ojalás,
vientre a la altura de mi mar.
Si todo es escaso,
escapemos ahora mismo de este lugar.

Enciende las luces del mundo,
desnúdate;
ataré tus alas a mi altar.
No temas,
el cielo al que ascenderemos
también puede ser nuestro hogar.

Erótica, pluvial,
chica insegura hasta gritar,
vientre a la altura de mi canto.
Si todo es escaso,
atormentemos las almas
que nos observan desde otro lugar.

Enciende las noches de junio, entrégate;
ataré tus alas a mi altar.
No dudes,
el infierno en el que ardemos
también puede ser nuestro hogar.

Anuncios

—Messieral
MercyVille Crest, 16 de noviembre de 2,024

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas