Yo te amo, en esta vida y en la otra,
en todas las vidas donde te quieras dejar encontrar,
y en las que no, igual te habré de alcanzar…
Yo te amo en los días de calma y en los de tormenta,
en el racimo infinito de posibilidades de un día cualquiera,
en la imagen fugaz de mi beso en tus mejillas,
y en la azotea sagrada de la luna que vigilas.
Yo te amo, aunque deje de amarte; te amo hoy,
con cada latido en mis letras y el pulso en mi canto,
con el alma incendiada, con el grito soberbio,
con la materia primigenia que compone al fuego
y que se adhiere a mi piel cuando me muerdes con deseo.
Yo te amo si eres sólo mía, y si se te ocurre no serlo,
no importa; igual te haré mía, parte de mi carne,
y no te irás, aunque lo intente la brisa o la marea del mar,
porque esa brisa y esa marea nos pertenecen, las inventamos,
fueron cómplices de un viento tibio y húmedo en aquel primer beso.
Te amo en cada cama y bajo cada puesta de sol, en ardiente candor,
en los boleros que naufragan en tardes de vino solitario,
y en el tango impetuoso de dos casados encerrados en un baño,
rememorando viejos tiempos y la dulce osadía de cerrarlo.
Yo te amo en esta tierra y en los universos que imagino,
aunque sólo me importe un planeta, pequeño y radiante,
que nombré Messieral al delinear sus curvas de zorro.
Te amo por la boca y por el sexo, te amo con fiebre de herida,
te amo con el reproche de tu demora, con el alivio de tu sombra,
te amo en la burbuja que rompí para liberarte, en mi dicha,
en el más hilarante de mis fracasos, en tu inexperiencia maestra,
en la virginidad que arrojé al viento fuera de la casa de tus padres,
en tu sensualidad pagana, en tu mirada acrobática, en tu éxtasis terrenal,
en tus pies bálticos que pisan con firmeza mi horizonte…
Esta es una versión revisada de mi poema "La materia que compone al fuego" publicado originalmente el día: 02.02.2016 y escrito el día: 28.01.2016
—Messieral
MercyVille Crest, 20 de enero de 2,025 (Fecha de Revisión)

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