Siete años sin verte
y siento que te veo a cada instante.
Ya no me hace infeliz tu ausencia,
porque no es real:
estás en todo momento y lugar,
cuidando de mí
cuando no me sé cuidar.
¿Es como esperabas?
¿Ya has vuelto a comenzar?
¿Es cierto que puedes verme
con toda claridad?
No me tengas en cuenta
los errores que cometí
en edades complicadas.
Tenme cuenta este amor
en el que sigo creyendo
y que aprendí de ti.
No me tengas en cuenta
la rabia y la tristeza.
Hoy me siento feliz,
me siento completo,
y creo que luego de meditar
me sentiré mejor.
—Messieral
MercyVille Crest, 16 de enero de 2,025






Deja un comentario