Todo está bien;
quizás nada pueda ser perfecto,
pero juro que está bien.
Devorar tu piel
es mi alimento;
querer ser feliz en tus labios,
en tu sexo y en el año en que te conocí,
es mi momento.
Te hice mía de forma intensa,
te enseñé a soportar en nombre de mi placer.
Nada parece suficiente;
siempre hay algo que aleja este mágico momento.
No sé si te perderé definitivamente
el día que vuelvas a casa,
no sé si me emocioné de más.
Si el cansancio hace ceder los contrapesos,
si mi tristeza será aún más grande esta vez…
Lo que intentaré es seguir adelante;
soy un artista,
y como tal, no sé rendirme.
Si después de esto se rompe,
al centro del silencio, mi ilusión,
estaré agradecido con la vida.
Estos días contigo,
esta vida ideal,
estos días a solas,
habrían sido un dulce intentar.
—Messieral
MercyVille Crest, 16 de enero de 2,025






Deja un comentario